CarRadar

Por qué casi nadie ve una bajada de precio

· 3 min de lectura

Cuando un vendedor baja el precio, su aviso no vuelve arriba en el portal: se queda donde estaba. Por eso el radar se acuerda del precio de cada aviso.

Te pasó, seguro. Encontraste el auto que buscabas, mirabas el precio y era demasiado. Cerraste la pestaña. Tres semanas después el mismo vendedor lo dejó dos millones más abajo, y no te enteraste nunca.

No es mala suerte ni falta de constancia. Es cómo están ordenados los portales.

El listado está ordenado por fecha, no por «cambió algo»

Donde lo tenemos verificado es en Yapo: el listado se pide siempre por fecha de alta, así que la primera página son los avisos más nuevos, no los que cambiaron. Cuando el vendedor entra a su publicación y edita el precio, no se publica nada nuevo. El aviso sigue exactamente donde estaba, hundido en la página siete, con un número distinto que nadie fue a mirar.

En ninguno de los portales que recorremos encontramos un orden que diga «los que bajaron de precio esta semana». Tampoco una notificación. La bajada de precio es uno de los eventos más útiles del mercado y es justo el que no deja rastro visible.

Qué hace el radar

CarRadar guarda el precio de cada aviso desde el día en que lo vio por primera vez. No una foto del catálogo de hoy: una serie. Cuando volvemos a pasar por un aviso que ya conocíamos y el precio es menor, eso queda registrado como una baja, con su fecha y su porcentaje, y es lo que la alerta busca para avisarte.

Eso es lo que está construido y andando. Lo que todavía no ocurrió es el otro extremo: no mandamos ni un aviso de baja de precio todavía. Hay bajas detectadas esperando en la cola y cero notificaciones enviadas por ese motivo. Lo decimos acá y no cuando te toque.

El umbral por defecto es 5%: por debajo de eso es ruido y no vale una notificación. Al crear la alerta puedes cambiarlo entre unas pocas opciones fijas, según si prefieres enterarte de cualquier movimiento o solo de una baja grande.

También hay un techo. Una baja demasiado grande no es una oferta, es un precio roto: el clásico es un aviso que pasa a «$1» porque el vendedor escribió «consultar». Esas se descartan y quedan anotadas en nuestro log, no en tu teléfono.

Lo que todavía no podemos prometerte

Acá va la parte incómoda, porque preferimos decirla nosotros.

  • Volver a mirar un aviso cuesta visitas, y tenemos un tope diario acotado. El historial de precios lo estamos construyendo ahora: no está completo.
  • No re-observamos todo por igual. En algunas fuentes una página de resultados nos devuelve veinte o treinta precios de una vez, y ahí volver a preciar es barato. En otras cuesta una visita por aviso, y esos precios quedan congelados hasta que cambiemos cómo funciona ese pedazo.
  • Priorizamos los segmentos que alguna alerta activa está vigilando. Si creaste una alerta de algo, ese rincón del catálogo se mira más seguido que el resto.

Lo que sí es verdad hoy, y funciona: si aparece un auto nuevo que calza con lo que buscas, te llega. Y del precio de cada aviso que vimos, nos acordamos.

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